Desprecio






Esta mañana,ayudada por los tapones del curro,por fin pude echar un sueño;un sueñito pequeño como el de un niño.
A media tarde cuando mis ojos querían despertar,me acordé de algo pequeño también, pero decisivo a la hora de tomar un camino u otro.El sentido de mi vida.
Esta tarde,casi ya anocheciendo,he vuelto a recordar lo absurdo que es vivir.
Observando como funcionan estas máquinas,ahora ya llegada la madrugada,a base de cadenas,motores,frenos...viendo como este conjunto es lo único imperturbable,día tras día salvo algún sábado o domingo,lo que sigue ahí sin miedo y sin cansancio,sin alma y sin amigos.
Cuando llegue la aurora me apuntaré a un curso de vuelo raso para llevar la brisa mensajera de malos augurios a otro lugar.A aquel lugar donde ella siempre me esperará.Dejando este absurdo e infundado complejo de apestada.
Remontaré hacia ese precipicio que aún no veis.










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