Nada de eskizofrenia


Ahora estoy desapareciendo poco a poco.
Dejo de ser yo y mi cuerpo pertenece a Haritz.
Mi alma aún se resiste a abandonarse.
No soy nada.
Conocí a un rey hijo de puta que vivía en su puto castillo de papel.
Este rey gustaba de entrar en las cabecitas huecas de algunos que las tenemos siempre viajando por mundos paralelos ( para lelos ) y allí construía sus torres,sus gigantescas torres de ilusiones de papel,esas ilusiones de color verde grisáceo y tempo veloz.
Cuando esas torres eran tan altas que casi se podía tocar la noche,entonces,este pedazo de cabrón las derribaba con su maza de acero mezclado con mañanas nubladas y café frío para volver a construirlas en lugares mas deshabitados y menos soñadores.
Busco su calavera,como decía Eskorbuto.
Ahora quiero destruirle a él para que nunca mas juegue con la inocencia.
Ahora puedo machacarte con mi silencio de arena que quema aunque no lo veas.
Ahora que no soy nada y Haritz utiliza mi cuerpo,ahora morirás a cambio de todo lo que te llevaste.
Y que parezca un accidente.
Sin acritud.



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